viernes, 2 de agosto de 2013

EL CUIDADO PASTORAL EN EL MUNDO MARÍTIMO




El Apostolado del Mar: algunos de sus momentos históricos más destacados

      El Apostolado del Mar es la “Obra” de la Iglesia Católica para la atención pastoral de la gente del mar. El Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, que lo promueve y coordina para las diversas categorías de ‘personas en movimiento’, es responsable de la dirección global del A.M. (SM, XIII, 1). Este Consejo de la Curia Romana participa de la solicitud del Obispo de Roma por todas las iglesias, concretamente en la pastoral y en la promoción humana de los migrantes, refugiados, desplazados, estudiantes extranjeros, personal de aviación y viajeros, nómadas y transeúntes de toda clase, así como de todo el personal marítimo que incluye marinos/pescadores, comunidades pesqueras, pequeñas y tradicionales, de tierra, los que trabajan en plataformas petrolíferas, los jubilados, los estudiantes de los institutos náuticos y los que trabajan en los puertos[. Este cuidado pastoral también incluye los cónyuges, los hijos y las familias de los marinos/pescadores, y ahora se está extendiendo a los barcos de cruceros y a los dueños de embarcaciones deportivas, pasajeros y personal embarcado.
      A pesar del hecho de que, antes de 1900, diversas “Misiones de Marinos” católicas funcionaban bajo diferentes patrocinios, ofreciendo bienestar espiritual, social y material a las tripulaciones que visitaban los puertos de Londres, de Bootle, de Montreal, de Nueva York, de Nueva Orleáns y de Sydney, no fue hasta principios de 1920 que la labor del Apostolado del Mar Internacional, tal y como la conocemos hoy día, recibió una aprobación formal. Antes del "Apostolatus Maris" hay que mencionar instituciones de pastoral marítima tales como la "Societas Apostolatus Catholici" (palotinos) y la "St. Raphaelverein" de Alemania

Por su parte, en Francia, los Agustinos de la Asunción habían fundado, en diciembre de 1894, la “Société des Oeuvres de Mer con el propósito de brindar asistencia médica, material, moral y religiosa a los marinos franceses, así como a los de otras naciones, sobre todo a aquellos que cooperaban en las industrias pesqueras de alta mar de Islandia, en los Bancos de Terranova y en las Islas Faroes. Además, a finales de 1890, en muchos puertos de Bretaña, los miembros de la Sociedad de San Vicente de Paúl habían inaugurado un programa formal de visitas a los barcos.
     
Peter Anson, autor del logotipo  del AM
      Sin embargo, fue en el puerto de Glasgow donde el Padre Joseph Egger, S.J., puso en marcha el primer centro del Apostolado del Mar bajo el patrocinio de la Sociedad del Apostolado de la Oración. Durante los ocho primeros años de su existencia (1899-1907), según los archivos, más de 200.000 marinos fueron admitidos en el Apostolado del Mar. Posteriormente, con el traslado a ultramar del Hno. Daniel Shields, S.J., miembro clave de este grupo, la labor decayó, y no fue reanudada hasta su regreso de Sudáfrica en 1920. Fue entonces cuando el Hno. Shields, junto con Arthur Gannon y Peter F. Anson, que continuaron siendo la inspiración de este grupo de visitadores de barcos, internacionalmente orientado, sometieron la estructura y las constituciones de este joven movimiento a la Santa Sede para su aprobación formal. Ésta llegó rápidamente en una carta del Cardenal Gasparri, Secretario de Estado, fechada 17 de abril de 1922. Transmitía la “aprobación y ánimo” del Papa Pío XI, “con la seguridad de que tan noble empresa, hábilmente secundada por el celo de almas sacerdotales, tanto seculares como regulares, se extenderá cada vez más a lo largo de las costas de ambos hemisferios...“
      De hecho, estas palabras se han demostrado proféticas, puesto que lo que empezó como un movimiento laico voluntario de unas fervientes almas, al cabo de pocos años se desarrolló hasta convertirse en una “Obra” pastoral y de bienestar mundial que, hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, contaba con 80 centros en funcionamiento y un consejo internacional ya establecido en Roma, bajo el cuidado de la Sagrada Congregación Consistorial. El sello final de aprobación de la Santa Sede llegó con la concesión al Apostolado del Mar de "Leyes y Constituciones", el 21 de noviembre de 1957
      En 1997, el Papa Juan Pablo II actualizó las normas formuladas por el Papa Pablo VI en 1970, promulgando la Carta Apostólica Motu Proprio Stella Maris, para que se pudieran cumplir los requisitos de la asistencia pastoral especial de las personas dedicadas al transporte comercial y la pesca, así como de sus familias, personal del puerto y todos los que viajan por mar.

 En 1969 el AM fue ademas uno de los miembros fundadores  de  la ICMA( Asociación Internacional Marítima Cristiana ) y, desde entonces, la mayoría de las agencias cristianas y/o asociaciones activas en el ministerio pastoral de los marinos se han unido en la cooperación ecuménica. Podríamos concluir que la pastoral marítima  es hoy una avanzadilla  en el proyecto de la unidad de los cristianos. La acción conjunta del las iglesias cristianas  (recomienda el CVII ) en esta actividad con la gente de la mar  se culmina  con la celebración del DOMINGO DEL MAR, que se ha fijado desde 1975 en  el 2º domingo del mes de julio




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