jueves, 15 de agosto de 2013

María: Oración y Poesía




María inspira  oración, poesía y acción de gracias


María, madre del Señor e hija de los pobres
 (S. Efrén, siglo IV)

Bendita tú, María, hija de los pobres,
que has llegado a ser Madre del Señor de los reyes.
En tu seno habitó aquél
de cuya alabanza están llenos los cielos.
Bendito tu pecho que lo alimentó con amor,
tu boca que lo arrulló
y tus brazos que lo estrecharon.
¡Tú eres un carro para llevar un Dios de fuego!
Bendita tú, María, que eres casa del rey.
En ti ha hecho su morada aquél que da el poder
a quien gobierna la tierra.
Tu origen es la tribu de Judá;
tu descendencia la familia de David.
Ilustre es tu linaje.
¡Oh, tú, que permaneciendo virgen,
fuiste la madre del Hijo de David!




DIOS  NO PUDO HACER MÁS CUANDO TE HIZO

Sol del más dichoso día,
vaso de Dios puro y fiel;
¡por ti pasó Dios, María!
¡Cuan pura el Señor te haría para hacerte digna de Él!
¡Dios te salve, María Inmaculada,
de la gracia de Dios favorecida,
y con todo el poder de Dios creada,
y con todo el favor de Dios henchida,
y con todo el amor de Dios amada,
la sin pecado original nacida,
la sin mácula Virgen coronada!
Flor de flores, adorable encanto,
gloria del mundo, celestial hechizo...
¡Dios no pudo hacer más cuando te hizo!
¡Yo no sé decir más cuando te canto!
(Gabriel y Galán, Inmaculada y a la definición dogmática de la Inmaculada.
 Recordando también el centenario de la muerte del poeta: 6-1-1905)




Esclava y madre
 S. Juan Damasceno

Germen divino de la tierra,
sede del fuego divino,
fuente de agua viva,
sarmiento vivo que llevaste
el racimo divino del que mana
el néctar y la ambrosía,
Río lleno de los aromas del Espíritu Santo,
tierra que produjiste la espiga divina,
rosa espléndida de la virginidad
que exhala perfume de gracia.
 (...)
Esclava y Madre.

Esclava y Madre.


 



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