martes, 24 de septiembre de 2013

El Apostolado del Mar en las HEMEROTECAS



EL APOSTOLADO DEL MAR INSTITUCIÓN ADMIRABLE
 VANGUARDIA Página 15
   Jueves 8 de diciembre 1927

      Hace pocos días, en una breve nota publicada en esta misma sección, dábamos la noticia de haberse constituido en Barcelona la central española del «Boedecker del Marino», que servirá de guía a los marinos católicos en la propaganda internacional a íavor del «Apostolado del Mar, aprobado y bendecido por el Papa Pío XI en 17 de abril de 1922. Esta obra admirable merece un más detallado comentario, y esto »os proponemos hacer hoy, en la solemnidad de la Virgen Inmaculada.
      El «Apostolado del Mar» cuenta con protectores tan significados como los cardenales Bourne y Merry del Val; los arzobispos de Cardiff, de San Andrés, de Edimburgo, de Liverpool, de Mclbourne, de Calcuta y de Bombay;los obispos de Plymouth, Nottingham, Dow y Counor, Dunkel, Galloway, Aberdeem, Clitton,Baveux y Lisieux, Ghent, Haarlem y otros. Tiene por presidente a un arzobispo, el de Glasgow. Por capellán al Rev. W. J. M. Lau- ghlin, M. R. Como vicepresidentes, figuran una duquesa, la de Norfolk, un almirante, Sir E. Cbarlton, y otras no menos ilustres personalidades, contándose entre los ejecutivos a Archibald Fcx, que es el vicepresidente, a A.Gannon, secretario general, a Miss A. N. Pearce, secretaria, a Duncan Darroch, tesorero general y otros miembros, cuyos prestigios son de gran relieve en el campo de la actuación católica, como el P. Shields, jesuíta, que en la obra hace de director-visitador de barcos y que con el director asociado, el secretario de propaganda, el secretario del consejo, el secretario asociado, el de alistamiento de marineros, el director S. V. local Rvdo. J. Flescher, el archivero Rvdo. J. M. Crory y su asistente y secretario W. M. Bride, M. A., así como con los miembros del Consejo en Montreal, Malta, Rotterdam, Calcuta, Buenos Aires, Dunedid,Liverpool, Francia, Barbados, New Brington, Melbourne y Glasgow y con otros no menos prestigiosos consejeros constituyen la vasta y maravillosa organización directora y ejecutivade «El Apostolado del Mar». Esta institución admirable, formada por hombres y mujeres católicos, tiene por fin promover el bien espiritual de la gente de mar en todo el mundo.
        «El Apostolado del Mar», es primeramente una obra de oración y de celo que une sacerdotes, religiosos y seglares para procurar la mayor extensión del reinado de Cristo en las almas de los que pasan gran parte de su vida en el mar, de los pescadores y navegantes que tantos escollos encuentran en sus vidas marineras y que a la luz de ese Apostolado han de vislumbrar los verdaderos horizontes que iluminarán sus existencias con los resplandores del bien y de la virtud. Se le llama “ Apostolado”, porque sus miembros ya embarcados, ya en tierra, son apóstoles que buscan la mayor gloria de Dios, tratando de que aumente el conocimiento, devoción y amor de nuestro Salvador adorable. I.a oración es su único deber esencial que tienen los socios del «Apostolado». Como medios para conseguir el mismo fin se tiene también en la obra la formación de círculos e institutos, la visita de barcos, y la distribución de buenos libros. Procurar a los marinos y navegantes dis-tracciones honestas y ofrecerles locales donde puedan reunirse con sus compañeros católicos por medio de la Unión internacional de marineros católicos; la instrucción religiosa y reparto de libros amenos y religiosos a los marineros, procurando oigan la santa misa y frecuenten los Sacramentos; mantenerles en contacto con la Iglesia y todo acto de caridad que se haga con la gente de mar, está relacionado con este «Apostolado».
       Todos los católicos pueden ser miembros de esta asociación. Los marineros son los socios activos del «Apostolado del Mar» y deben rezar diariamente la oración prescrita por la asociación, asistir a la misa los domingos cuando les sea posible, frecuentar los Sacramentos y que cumplan con sus deberes religiosos. Visitarán también los Círculos de Marineros Católicos, cumpliendo con los deberes propuestos de su cargo. Los «miembros asociados» son los que inscribiéndose como tales en la obra, procuran los libros y objetos religiosos que luego han de repartirse entre los marineros; también tienen que propagar el conocimiento de este «Apostolado» y buscar nuevos socios. Asimismo les incumbe la obligación de rezar diariamente la oración, puesto que es un deber común a todos los socios.
       La obra está organizada en juntas locales o parroquiales formadas por un capellán (nombrado por el párroco), secretario, tesorero, bibliotecario y socios activos y asociados, a elección de las Juntas diocesanas. Cuando en una diócesis hay más de dos, las juntas locales son gobernadas por una Junta diocesana compuesta por un capellán (nombrado por e¡. señor obispo) y los ejecutivos de cada junta más uno o dos delegados que cada, junta nombre.
     Los círculos de marineros católicos no organizados precisamente por «El Apostolado del Mar», pero que cooperan a sus fines, principalmente procurando se inscriban sus miembros en esta institución admirable, son tenidos como «Círculos afiliados» a la obra. El gran desarrollo alcanzado en pocos años por «El Apostolado del Mar», demuestra la excelente orientación de la obra. El éxito, además de la ayuda divina, depende del hecho de estar establecida sobre la sólida base de los socios marineros, que por ser cosa propia dan vida y entusiasmo a esta asociación esencialmente de gentes de mar. A esta hermandad universal de navegantes católicos de todas las naciones, clases y graduaciones, que para mayor gloria de Dios se va ensanchando, según los deseos del actual Pontífice, por todos los ámbitos del mundo.
Delegación Diocesana Apostolado el Mar  Tenerife

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