domingo, 15 de marzo de 2015

Caminando en la cotidianidad



Vivencias y pensamientos

     -    Ser barro. La identidad  del ser humano  es imagen y semejanza de Dios. Dios es la referencia  y por lo tanto la escucha  es lo que hace posible  que se produzca  esa identidad. La escucha supone una actitud  de atención a quien  puede decirnos algo que desconocemos y por lo tanto que nos interroga. La escucha la podemos enmarcar en la búsqueda y ello  está descubriendo nuestra limitación La conciencia de de nuestra fragilidad, hecho del barro de la tierra  es lo que nos puede ayudar  a mantener  esa escucha
    El  hombre dotado de pensamiento y de libertad, da satisfacción a su búsqueda desde el medio próximo de su razón, sensación, instinto, sentimiento, emoción. La búsqueda tiene además un factor  dinamizador  que es la necesidad de felicidad. También tiene la experiencia  de que aquella armonía que anhela  no la cubre la satisfacción del acto  que urge su pensamiento que se alimenta  de las fuentes descritas.
    La realidad intuitiva  de la que de igual modo llega a tener experiencia y que ha podido darle alegrías mas sostenidas,  puede activar  su búsqueda en lo hondo de sí mismo y ayudarle a entender una  fuente de conocimiento superior en tanto en cuanto posee la verdad   que él desconoce o no posee. La búsqueda   desde una  conciencia de limitación, impotencia, le acerca a la  verdad  de su realidad  y ello ya le sitúa  próximo a la Verdad .La respuesta  que se le regala  le descubre 

·             Radio. Me ocurría  con una pequeña radio de bolsillo (por significar  su tamaño) :  estaba sintonizado con una emisora  y se oía con claridad y fuerza,  pero si me alejaba de ella,  dejaba de oírla totalmente. Un día aquello me inspiró una enseñanza, que recordaba  nuestra relación con Dios: cuando nos alejamos de El  somos incapaces  de escucharle. Nos alejamos cuando nos escuchamos a nosotros mismos, cuando actuamos  según nuestros criterios, cuando son nuestras razones, sensaciones, instintos, sentimientos y emociones los que inspiran nuestros actos , cuando en definitiva  nos alimentamos del árbol de la ciencia del Bien y el Mal, cuando vivimos juzgando, no escuchando.

·             El sueño. Un día soñé  que corría  saltando alrededor de una hoguera  enorme Por ser fiel al recuerdo quiero reseñar  que  aquella hoguera  estaba limitada por un muro  bajo. A pesar de la proximidad  la hoguera no me quemaba El gesto de correr recordaba la alegría del niño  con algo nuevo que descubre  o que le produce  satisfacción.
   Por motivos  que  no aparecen  me veo alejándome de la hoguera, pero siempre  estaba a la vista, aunque su tamaño fuera empequeñeciéndose  con la distancia . En un momento determinado y  a consecuencia de aquel proceso de alejamiento dejé  de verla  y experimenté  la oscuridad mas profunda y densa, más negra. Ya no sabía volver  pues no tenia referencia alguna  en todo mi alrededor, ni siquiera podía reconocer  el firmamento.
    Aquella oscuridad la signifiqué después: sabía a la soledad total y su recuerdo me hacía experimentar un  frio intenso. El hecho  me recordó de modo intuitivo, el proceso del hombre que se aleja de Dios y que le desemboca en un estado semejante  del que solo puede salir  con la ayuda de quien es la LUZ pues la oscuridad no genera luz alguna;  esto  me recuerda  a una de las verdades que proclamamos en el CREDO: … DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS
·            Raíces. Mi afición por la huerta  hizo que conociera una hierba  que al intentar arrancarla se parte fácilmente a nivel de la tierra. A veces sale algo de la raíz y ello te descubre  que  se extiende  por toda la huerta   como una red  extensa, sin poder determinar su origen. En algunos tramos  tiene un grosor enorme .Generalmente  la encuentro próxima a otras plantas o árboles, como si quisieran ocultarse entre sus raíces o buscando la oportunidad de alimentarse  del cuidado que  esta recibe  del  agricultor.
·             La facilidad con que se rompía el tallo de la hierba que emergía de la tierra me recordó el error  que se comete al intentar quitar aspectos externos de nuestras conductas  sin extraer la raíz que la origina. La extensión de aquella raíz  sin que fuéramos capaces de determinar su origen, me sugirió/inspiró  las características de lo que llamamos pecado y el tratamiento  moralizador  que solemos darle: el verdadero mal no está en la hierba  sino en la raíz  que se extiende/afecta   en toda la realidad humana.
·               Pensamiento. La idea no es nueva , ni mucho menos  y recuerda el pensamiento del filósofo: “pienso luego existo” ( Descartes)
    Un día me explicaba  a mi mismo que un sencillo papel  con forma, color, olor, tamaño, peso e incluso contenido y función  se había originado en el pensamiento antes de que lo pudiéramos visibilizar o tocar. Sin ese proceso inicial no podíamos conocer su existencia .Evidentemente, me decía, cuánto más cualquier otro objeto hecho por el hombre. Curiosamente la causa originaria , el pensamiento, no le vemos y sin el no es posible el papelito, y aun menos otros materiales con mucho más significado  y complejidad. Aquello  me llevó a fijarme en el insecto mas diminuto  dotado de vida, con autonomía, de producir un sistema de relación, con determinada actividad y función, capaz de reproducirse y establecer un proceso de cuidado y atención de sus hijos, e incluso  de generar sistema de autodefensa etc etc.
    El asombro crece al descubrir el funcionamiento del Universo y el proceso evolutivo de la vida hasta contemplar al hombre dotado de pensamiento Era fácil concluir  que de igual modo que no vemos la causa que origina un papelito,- y  no por eso podemos negar desde la experiencia  esa realidad -, cuánto menos dejar de reconocer  la Causa  creadora de todo cuanto vemos  que es solo un porcentaje  muy pequeño de lo que existe, hasta afirmar que el 90 % del universo es invisible
·             La Nube En el viaje que he de realizar  a Santa Cruz  terciado los días  para ir a visitar barcos para encontrarnos con el marino  me preguntaba un día “ Señor , ¿cómo me has hecho materia frágil y limitado siendo tu Espíritu? La pregunta  estaba hecha  y en algún momento encontraría la respuesta  (dice el refrán chino hazte las preguntas pero no busques las respuestas )
     Así fue: conocí poco después una respuesta iluminadora próxima a la inteligencia humana y que me complacía. Fue la nube lo que me diera la respuesta .Entendí, contemplándola, que el agua  estaba allí contenida y que en determinado momento descendía a la tierra  en forma de nieve que cubría las montañas,  de granizo, de lluvia que empapaba la tierra y  hacía germinar  la vida, que llenaba los lagos y los ríos donde igualmente  la vida pululaba en abundancia , corría hasta el mar sembrando de vida las orillas y llenaba  los mares y océanos  donde también  la vida estaba presente. Advertí que en todo el proceso el agua que estaba en la superficie( no impregnada de lodos ) se evaporaba y volvía a la nube Recordé que el pueblo judío gustaba de reconocer la nube como signo de la presencia de Dios ( ej Exodo ) y entendí así la causa y razón de mi vida : venimos de Dios  y después  de realizar el proyecto  de Dios , volvemos a integrarnos en El 
JPedromar

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